Sudoku para niños para imprimir

Cuadrículas 4×4 y 6×6, cuatro por página y con soluciones. Listas para el aula o para el coche.

Dos tamaños

Empieza por las cuadrículas 4×4, que usan los números del 1 al 4 y regiones de 2×2: la mayoría de los niños se apañan a partir de los cuatro o cinco años. Pasa a las 6×6 cuando esas se hagan rápidas: seis números y regiones de tres de ancho por dos de alto, un salto real sin ser el juego completo.

Para el aula

Cuatro por página con 25 puzzles dan siete hojas y una página de soluciones. Imprime las soluciones aparte y guárdalas en la mesa del profesor.

Ayudar sin resolverlo por ellos

  1. Pregunta qué número falta en una fila que ya tiene tres.
  2. Pregunta dónde podría ir un número elegido dentro de una región, y dónde no.
  3. Resiste la tentación de rellenar tú una casilla. Señala la fila y espera.

Qué sacan los niños de esto

Una cuadrícula de sudoku le da a un niño un problema donde cada paso se puede justificar y nada depende de saber un dato que aún no le han enseñado. No hay cuentas, ni lectura, ni conocimientos de adulto: solo la paciencia de mirar una fila y darse cuenta de qué falta. Terminar uno es un resultado ganado de verdad, y los niños notan la diferencia.

Las mismas cuadrículas se pueden jugar en pantalla, con un botón de pista que explica cada jugada en una frase.

Preguntas frecuentes

¿Para qué edades son?

Las cuadrículas 4×4 van a partir de los cuatro años; las 6×6, a partir de unos seis. Ambas usan exactamente la misma regla que el juego de adultos.

¿Se pueden imprimir en blanco y negro?

Sí: las cuadrículas son negro sobre blanco, sin color ni sombreados en ninguna parte.

¿Vienen las soluciones?

Sí, en una página numerada al final, que puedes quitar desmarcando la casilla.

Mi hijo se atasca enseguida, ¿qué hago?

Señala una fila que ya tenga tres números y pregunta cuál falta. Esa única pregunta es el juego entero, y suele desbloquear a un niño en un minuto.